Cómo saber si tu bebé sufre cólicos.

 

 

 

 

 

Cólico es el término médico utilizado para referirse al llanto excesivo y frecuente de un bebé que por lo demás parece estar sano y bien alimentado. Se trata de un trastorno común pero poco conocido, que afecta hasta a un 30 % de los lactantes.

Generalmente aparece durante las primeras semanas de vida, aunque a menudo habrá desaparecido cuando el lactante cumpla los cuatro meses o como muy tarde los seis meses de edad.

En la mayoría de los casos, el llanto intenso aparece a últimas horas de la tarde o al anochecer y suele durar varias horas. También es posible que notes que tu bebé se pone rojo y aprieta los puños, dobla las rodillas sobre la tripa o arquea la espalda.

Si tu bebé sufre cólicos, puede parecer que sufre. Sin embargo, las crisis de llanto no son dañinas y tu bebé continuará alimentándose y ganando peso con normalidad. No existen datos científicos claros de que los cólicos afecten a la salud del bebé a largo plazo.

Consulta al pediatra

Debes visitar al pediatra si tu bebé llora de forma excesiva, ya que podrá descartar trastornos que podrían provocar el llanto del bebé, como eccema o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La ERGE es un trastorno por el que el ácido del estómago retrocede y sale hacia el esófago (garganta).

Si no se encuentran otras causas para los síntomas del bebé, el diagnóstico puede ser el de cólico (aunque este es solo un término utilizado para describir que el bebé llora mucho). El pediatra podrá aconsejarte sobre lo que puedes hacer para ayudar a tu bebé, como informarte sobre los tratamientos disponibles.

¿Cuál es la causa de los cólicos?

Se desconoce la causa o causas de los cólicos, aunque existe un amplio número de teorías, como la indigestión, retención de gases o hipersensibilidad intestinal temporal a determinadas proteínas y azúcares de la leche materna y maternizada.

Sin embargo, existen muy pocos datos que respalden estas teorías.

Los cólicos se producen tanto en niños como en niñas y tanto en bebés alimentados con lactancia materna como con biberón.

Consejo para los padres

Cuidar a un bebé que sufre cólicos puede resultar preocupante para los padres, sobre todo en el caso de los padres primerizos. Es importante recordar que:

  • Los cólicos de vuestro bebé no son culpa vuestra – No significa que vuestro bebé esté enfermo ni que vosotros estéis haciendo algo mal, o que el bebé os esté rechazando
  • Vuestro bebé mejorará con el tiempo
  • Debéis preocuparos por vuestro bienestar – Si es posible, pedid a amigos y familiares que os ayuden, ya que es importante que os toméis un descanso, y dormid cuando vuestro bebé duerma

Recomendaciones para ayudar a tu bebé

En la actualidad, no existe ningún método establecido que funcione para todos los bebés con cólico. Sin embargo, hay varias técnicas que pueden ayudarle, por ejemplo:

  • Abrazarle durante un episodio de llanto
  • Evitar que trague aire manteniéndolo vertical durante la lactancia
  • Bañarlo con agua templada
  • Darle un suave masaje en la tripa

Algunos bebés también pueden mejorar con algún cambio en su dieta, por ejemplo, añadir unas gotas a la leche materna o maternizada puede ayudar a la digestión y liberar burbujas de gases retenidas en el aparato digestivo del bebé. Pide consejo al pediatra.