Son varias las dudas que surgen cuando se trata de alimentar al bebé con fórmula infantil, y una de las más frecuentes es cuáles son las señales que indican que nuestro hijo tiene hambre y cómo alimentar al bebé con biberón.  

La preparación del biberón necesita una esterilización adecuada e higiene de las herramientas utilizadas. Además, resulta imprescindible lavarse y secarse las manos antes de manipular estos utensilios. De esa manera, evitaremos que los virus y las bacterias puedan perjudicar al bebé. Por ello, a continuación, te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre cómo darle biberón al bebé.

Cómo saber cuándo el bebé tiene hambre

Si te muestras un poco indecisa a la hora de saber cuándo darle el biberón, no debes preocuparte, tu bebé te dará las señales que necesitas para saber el momento en el que tiene hambre o ya no quiere más leche.

Estos son los indicios más frecuentes: comenzará a moverse y lo notarás inquieto, además es posible que chupe sus dedos o succione su mano y que se lama los labios cada vez que quiera comer. Es importante que procures darle de comer antes de que empiece a llorar, pues es una señal tardía de hambre. Cuando ya esté saciado, él mismo soltará la tetina del biberón.

Cómo darle biberón al bebé

En primer lugar, es prioritario saber preparar un biberón correctamente. En nuestro artículo Cómo preparar la fórmula infantil lo explicamos con detalle. Ahora bien, si quieres saber cuáles son las pautas básicas para administrar el biberón de forma adecuada, sigue leyendo.

  • Cuida la postura: la forma en la que sujetes al pequeño es muy importante. Lo mejor es sostener la cabeza del bebé con el brazo izquierdo (o del derecho, si eres zurda) y con la otra mano sujetar el biberón. Su cabecita debe estar más alta que el estómago para que trague el menor aire posible.
  • Estimula sus reflejos innatos: para hacerlo, basta con rozar con la tetina su mejilla y el pequeño reaccionará abriendo la boca. Es muy importante hacerle mimos y hablarle con cariño mientras se alimenta, esto le estimulará para comer o le tranquilizará si está cansado o algo tenso.
  • Cambia de postura: no es aconsejable mantener la postura tanto tiempo. Intenta cambiarla de una toma a otra para prevenir dolores de espalda.
  • La posición del biberón: cerciórate de que el biberón esté inclinado para que la tetina esté siempre llena. Así, evitaremos que nuestro bebé trague demasiado aire. También es aconsejable retirar de vez en cuando la tetina, pues sus lados pueden adherirse sin dejar correr el líquido. 
  • Los gases: en cuanto a los gases, el bebé acumula aire en su pequeño estómago y a veces puede parar de comer por la incomodidad que le supone. Hasta que no eche el aire que le molesta, no volverá a succionar, para ello deberás ayudarle a expulsarlo. La manera de lograrlo es mantenerlo erguido sobre el hombro y darle unas palmaditas leves en la espalda. Si aún no ha terminado el biberón, puedes continuar.

Cantidad de fórmula infantil que necesita el bebé

A la hora de saber cómo alimentar al bebé con biberón, es muy importante saber la cantidad exacta de fórmula infantil que necesita tu pequeño. Las dosis deben ser las indicadas según su edad. Para ello, haremos caso de las instrucciones que encontraremos en el envase y de las indicadas por el pediatra.

El siguiente cuadro te será de gran ayuda. Se trata de las instrucciones precisas para preparar Enfamil Premium 2 y garantizar la adecuada nutrición del pequeño:

*Usa el cacito que se encuentra en el interior del envase para realizar la medida. Añade un cacito raso (4,7g) por cada 30 ml de agua.

Cómo organizarse con las tomas nocturnas

Los especialistas insisten en lo importante que es alimentar al bebé durante la noche, pues saltarse las tomas nocturnas puede hacer que pierda bastante peso al no recibir las calorías que precisa.

Para que todo resulte más sencillo, los siguientes consejos pueden resultarte bastante útiles:

  • Haz lo posible para que el ambiente sea relajante y tranquilo, evitando la iluminación y los ruidos en exceso, así como los cambios bruscos de temperatura.
  • Habla poco y con voz muy tranquila para que tu bebé se muestre sereno, cómodo y concentrado en su alimentación.
  • Debe aprender que las noches son para dormir, así que evita jugar con él y colócalo en la cuna tan pronto haya tomado el biberón y le hayas cambiado el pañal.
  • Si no lo necesita, no le cambies de pañal. Queremos que se relaje y se duerma, y eso podría trastocar su sueño.

Recuerda: la lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando esta no es posible la leche en fórmula se puede utilizar como sustituto.

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