Entiende cómo funciona el cerebro de un niño  y cómo adquiere habilidades físicas y cognitivas.

 

 

 

El crecimiento y el desarrollo del cerebro de tu hijo ha avanzando rápidamente desde el mismo momento en que fue concebido. Ha ido acumulando una cantidad increíble de información y creando conexiones cerebrales llamadas sinapsis. Estas conexiones son cruciales porque transmiten al cerebro impulsos que controlan las funciones corporales, los pensamientos, los sentimientos, la memoria y el lenguaje. Las experiencias de la vida cotidiana hacen que se formen miles y miles de sinapsis. Por ejemplo, tu hijo está explorando con entusiasmo un juguete nuevo. Mientras lo hace, las células de su cerebro establecen rápidamente nuevas sinapsis. El cerebro de un niño pequeño genera muchas más sinapsis de las que necesita para funcionar correctamente. Las sinapsis que se usan con frecuencia se refuerzan y permanecen. Las que no se usan terminan por desaparecer. Gestos sencillos como abrazar a tu hijo o leer con él hacen que se formen y refuercen las conexiones cerebrales.

Un aspecto importante de las primeras etapas del desarrollo es el aumento de las conexiones entre las neuronas localizadas en la parte frontal del cerebro, concretamente en la zona llamada la corteza prefrontal. Estas conexiones empiezan a aumentar hacia el final del primer año de vida y continúan hasta el final de la adolescencia. La corteza prefrontal se conoce también como la zona de nuestras "funciones ejecutivas" porque está implicada en conductas muy orientadas al logro de objetivos, como la organización de actividades, la planificación, la resolución de problemas y la evaluación de nuestras propias conductas. Los niños pequeños muestran los primeros signos de funciones ejecutivas cuando intentan, despacio y con cuidado, encajar las piezas de un puzle en el lugar correspondiente.

Tu hijo desarrolla sus habilidades físicas y sus capacidades cognitivas en paralelo. El crecimiento cognitivo no sucede todo al mismo tiempo, y algunos aspectos tienen lugar antes y otros después. Ten en cuenta que el desarrollo típico de los niños pequeños es muy variable y que todos ellos alcanzan los hitos del desarrollo en momentos diferentes. El desarrollo físico en esta etapa se centra en aprender a caminar, mientras que el desarrollo cognitivo se centra en el procesamiento de los nuevos conocimientos adquiridos para dotarlos de sentido y en la percepción de uno mismo (su propio cuerpo y su nombre, "yo", "mí" y "mío", que suele ocurrir entre los 18 y los 24 meses de edad). Piensa en la cognición como en una palabra polivalente que abarca aspectos como los siguientes:

  • Centrar la atención en un libro o juego
  • Entender el significado de palabras y frases como "¡qué niño tan mayor!"
  • Recordar una norma de la familia
  • Entender la distribución de su habitación
  • Comprender la relación entre objetos (como una cuchara y un bol)
  • Resolver problemas sencillos (usar un rastrillo de juguete para empujar o acercar una pelota que ha rodado debajo de un sofá)
  • Distinguir entre la realidad y la ficción

¿Por qué es importante la alimentación?

Una alimentación saludable es importante porque proporciona la energía y los nutrientes necesarios para el crecimiento y el desarrollo de tu hijo. A partir de los 12 meses de edad, tu hijo se beneficiará de una dieta variada y saludable cada día a medida que desarrolla sus capacidades cognitivas, lingüísticas y sociales.

Una fórmula láctea infantil de etapa 3, como Enfamil Premium 3, es idónea para niños de 1 a 3 años como parte de una dieta equilibrada y variada. Enfamil Premium 3 contiene una combinación especial de ácido alfa-linolénico (ALA), hierro, calcio, zinc y vitaminas que favorece el desarrollo y el crecimiento normal de tu hijo.

  • El hierro favorece un desarrollo psicomotor normal, así como las funciones cognitivas e inmunológicas
  • El calcio es imprescindible para que los huesos tengan dureza, resistencia y elasticidad
  • El zinc y el ALA* contribuyen a un crecimiento normal

 

*Con una ingesta de 2 g de ácido alfa-linolénico al día.

Advertencia importante: Estas son solo normas orientativas. Ten en cuenta que el desarrollo típico de los niños pequeños es muy variable y que todos ellos alcanzan los hitos del desarrollo en momentos diferentes. Tu pediatra es quien mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación de tu bebé.