En este momento, el número de conexiones (o sinapsis) en el cerebro de tu hijo está aumentando rápidamente. Su cerebro es aproximadamente el doble de activo que el tuyo y así seguirá siendo hasta que alcance la pubertad. A partir de ahora, las células en el cerebro de tu hijo se harán más grandes y más poderosas y se conectarán con las células vecinas. Ahora bien, este desarrollo no consiste solo en crecimiento; es también un momento de selección porque el cerebro está reconfigurando sus redes. Esta reconfiguración tiene lugar de forma natural, cuando se empiezan a debilitar las vías que no se utilizan y se hacen más fuertes las vías que permanecen.

El desarrollo cerebral de tu hijo se ve afectado, entre otras cosas, por sus experiencias, aunque también es importante que reciba una alimentación adecuada para su cerebro en crecimiento. Meses de aprendizaje han ayudado a crear y fortalecer las conexiones en su cerebro. Por ejemplo, ahora cuando camine, corra o salte las sinapsis implicadas en el equilibrio serán más fuertes y por eso cuanto más practique tu hijo esas actividades, mejor conseguirá mantener el equilibrio.

A continuación te mostramos algunos hitos en el desarrollo de tu hijo entre los 2 y los 3 años de edad:

Desarrollo cognitivo

Los padres de niños de 2 años se desconciertan al ver que el pensamiento de su hijo puede parecer bastante sofisticado en algunos aspectos y muy inmaduro en otros. Estas desigualdades no son imaginarias; el cerebro simplemente no se desarrolla de una manera uniforme.

En su segundo año de vida del niño, las regiones del cerebro implicadas en el lenguaje y las habilidades motoras están más desarrolladas que las asociadas a la memoria y el razonamiento. Esto es así porque el desarrollo del cerebro asociado a pensamientos complejos continúa durante toda la infancia y posiblemente hasta la edad adulta. Lo que esto significa en la práctica es que aunque el vocabulario de tu hijo se amplíe con nuevas palabras, ¡hacerle razonar puede ser a veces bastante difícil!

Por esta época, observarás también que la memoria de tu hijo se está haciendo más sofisticada y le permite comparar el presente con el pasado y con el futuro. Empezará también a relacionar recuerdos con personas y lugares concretos y a hablar de acontecimientos del pasado y del futuro: "Fuimos ayer al parque. Vamos también mañana."

Desarrollo motor

A partir de su segundo cumpleaños, las habilidades motoras de tu hijo mejorarán de distintas formas, con el dominio de habilidades que le permitirán controlar los músculos pequeños para poder pasar las páginas de un libro de una en una o sujetar un lápiz, así como los músculos grandes para poder lanzar y golpear una pelota. Tu hijo está también desarrollando su comprensión de las relaciones especiales. Cuando apila bloques o encaja objetos con distintas formas en sus agujeros correspondientes, está aprendiendo algo más que solo eso; está asimilando conceptos importantes, como arriba y abajo, o grande y pequeño.

Comunicación

A esta edad es importante que pongas nombre a las cosas; ¡tu hijo quiere conocer los nombres de todo lo que le rodea! Es posible que conozca ya unas 300 palabras, aunque no las utilice todas en una conversación cotidiana. A medida que se desarrollen las regiones del cerebro asociadas al lenguaje, tu hijo empezará a encadenar frases más largas de cuatro, cinco e incluso seis palabras.

Tres palabras que probablemente empezarás a escuchar con frecuencia son ‘Yo’, ‘mi’ y ‘mío’. Esto es porque tu hijo ha empezado a entender la distinción entre su propia persona y los demás, y ¡está impaciente por decirte lo que quiere!

Desarrollo social

Aunque es posible que ahora tu hijo utilice las palabras más fácilmente, le resulta mucho más difícil expresar sus emociones. La ‘edad terrible de los dos años’ debe su mala fama a la frustración que sienten los niños y la respuesta que expresan cuando la sofisticación de sus pensamientos, sentimientos e ideas sobrepasan su capacidad para comunicarse con los demás. Pero no te preocupes, porque terminará por superar esta limitación cuando mejore sus habilidades del lenguaje y su autocontrol.

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.