Descubre cómo se desarrollan los sentidos de tu bebé a los 3 meses de edad y cómo puedes favorecer su progreso.

 

 

Tu bebé sentirá cada vez más curiosidad y fascinación por sus manos y en breve será capaz de agitar un sonajero, aunque solo sea durante un breve segundo. Estimula la coordinación mano-ojo dándole un sonajero pequeño y blando y enséñale como se hace para que suene.

Desarrollo sensorial

El desarrollo sensorial de tu bebé se inició en el útero y continúa en las semanas siguientes a su nacimiento. Algunos de los hitos fundamentales del desarrollo de los cinco sentidos de tu bebé en esta etapa son los siguientes:

  • Gusto: Los bebés pueden ya diferenciar algunos sabores, como lo dulce y lo amargo
  • Olfato: El sentido del olfato de tu bebé se ha desarrollado mucho desde el tercer trimestre del embarazo. Ahora lo utiliza para encontrar alimento y consuelo en los olores familiares de su madre y su padre
  • Vista: Habilidades como la coordinación mano-ojo mejoran rápidamente. Puede que ya sea capaz de seguir con la vista un objeto que se mueve lentamente por la habitación o fijar la mirada en un juguete colgante móvil y tratar de alcanzarlo. Puede enfocar objetos de elevado contraste situados a una distancia de 23-30 cm
  • Audición: La audición de tu bebé puede estar ligeramente amortiguada durante las primeras semanas de vida. Esto le ayuda a realizar una transición gradual de los ritmos previsibles del útero al ruido del mundo exterior. Tu bebé empezó ya en el útero a practicar la habituación, que es la capacidad de disminuir la respuesta a estímulos repetidos, y sigue desarrollando esta habilidad después de nacer. La habituación a estímulos repetidos es una forma incipiente de aprendizaje y una de las formas más sencillas de memoria que consiste en "desintonizarse" del entorno circundante, lo que le permitirá dormir con ruidos familiares, como el de un ventilador o el de la calle
  • Tacto: El sentido del tacto de tu bebé empieza a desarrollarse en el útero. Se inicia en la boca y se extiende hasta abarcar todo el cuerpo. Esto puede explicar su creciente impaciencia por llevarse todo a la boca

¿Por qué es importante la alimentación?

El pediatra es quien mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación de tu bebé.

Todos los nutrientes son importantes, pero algunos de ellos requieren especial atención para que el bebé reciba las cantidades que precisa su desarrollo, como por ejemplo de DHA. La ingesta materna de DHA favorece el desarrollo ocular normal del bebé alimentado al pecho. El DHA es un ácido graso Omega 3 específico y está presente en la leche materna. Forma parte natural de la dieta de tu bebé. Cuando nazca, recibirá el DHA a través de la leche materna, por lo que conviene que tú sigas tomando salmón, atún, caballa o suplementos.