Una razón de peso para aliviar el estrés de la madre.

 

 

 

 

La conexión entre tú y tu bebé es muy fuerte. Pero en algún momento, todas las madres sienten el estrés que les produce la falta de sueño y el cuidado del bebé 24 horas al día, 7 días a la semana. Un estudio reciente ha demostrado que los bebés son muy sensibles a las emociones, tanto positivas como negativas, de sus cuidadores. Pero se trata de algo más que la simple percepción del estado emocional de su madre; los propios bebés muestran, de hecho, signos de estrés cuando sus madres están estresadas y eso puede tener implicaciones a largo plazo para los pequeños.

La conexión “madre-bebé”

Las investigaciones han demostrado que antes de que los bebés puedan hablar y expresarse plenamente, son muy sensibles a las voces, los olores y las expresiones faciales de sus padres.

En el estudio, cuando las madres se veían sometidas a estrés, los bebés imitaban la respuesta al estrés de sus madres y su frecuencia cardíaca aumentaba al aumentar el nivel de estrés de la madre. Cuanto más estrés tenía la madre, con más estrés respondía el bebé.

Aunque un poco de estrés es normal - en verdad, qué nueva madre no está estresada - demasiado estrés durante mucho tiempo puede tener consecuencias negativas para el bebé, tanto porque tú puedes verte menos capacitada para cuidar bien de él cuando estás estresada, como también porque el nivel de estrés de tu bebé aumenta al mismo tiempo que el tuyo.

Siempre habrá una ligera diferencia en la forma de tocar o sujetar a tu bebé cuando estés estresada a cuando estés tranquila. La forma de mirar a tu bebé, la manera de cogerle en brazos y las expresiones en tu rostro demostrarán muy probablemente tus verdaderos sentimientos, incluso aunque trates de negarlos.

Formas de aliviar el estrés de las madres

Por suerte, hay muchas formas de aliviar la tensión nerviosa en beneficio de tu salud y la del bebé. Si notas que tienes tanto estrés que incluso los métodos siguientes no consiguen reducirlo, habla con tu médico o pide ayuda a un terapeuta.

Cuida de ti tanto como del bebé

Tu pequeño es claramente una prioridad en tu vida. Pero es bueno que tengas algo de tiempo para ti, aunque solo sea para hacer cosas tan básicas como comer bien, tomar un poco el aire libre o hacer ejercicio todos los días, respirar profundamente o meditar y dormir siempre que puedas. Mejor todavía, trata de realizar actividades que te relajen antes de la llegada del bebé, como el yoga o la lectura. Incluso unos minutos al día pueden ayudar.

Deja que las cosas fluyan

Es posible que tu bebé no siga un horario estricto en los primeros meses; se tarda un tiempo en establecer un ciclo de sueño y vigilia y unos hábitos diarios de alimentación. Así pues, limítate a favorecer las rutinas haciendo ciertas cosas en un orden determinado (comer, eructar, jugar, bañarse, dormir la siesta). E incluso en esos casos, es conveniente que seas permisiva cuando las cosas no salgan como tenías previsto.

Compromiso, compromiso, compromiso

El afán por la perfección doméstica o parental está abocado al fracaso. No pasa nada porque prepares unos bocadillos o encargues comida para llevar a casa en lugar de preparar siete cenas calientes a la semana. No pasa nada si la ropa del bebé no combina bien. Tu bebé es perfecto tal como es; ¡no hay que hacer más!

Sigue abierta a la ayuda de los demás

A la gente le encanta ayudar a las nuevas madres. Así que cuando te pregunten, diles lo que pueden hacer para ayudarte. ¿Una comida caliente? ¿Un recado o la compra? ¿Cuidar del bebé mientras tú te duermes la siesta? Solo tienes que decirles lo que necesitas.

Relaciónate con otras personas

La relación con otras personas es una forma estupenda de aliviar el estrés. Una idea es que busques grupos locales de “madres y bebés” en los que puedas compartir tu experiencia con otras madres. Otra buena idea es tener una amiga cerca a las que puedas llamar cuando la necesites.

Juega con tu bebé

Cuando el bebé esté despierto y atento, diviértete con él. Te hará feliz y además tu hijo te verá feliz, lo que le hará también a él sentirse más feliz (¡en lugar de estresado!).

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.