¿Independencia a los 21 meses de edad? Descubre los hitos en el desarrollo de un niño de 21 meses de edad.

 

 

 

Retos que plantea la creciente independencia de tu hijo

Es natural que tu hijo empiece a desarrollar cierta percepción de sus propias necesidades y deseos y que busque oportunidades para expresarlas. Haz que aumente la seguridad en sus propias habilidades y que se haga menos dependiente de ti. Ahora bien, es también normal que se sienta frustrado cuando no consigue lo que quiere. Esta frustración puede expresarse por medio de rabietas y obstinación.

Las rabietas son el resultado de la frustración cuando tu hijo se ve contrariado por ti o por sus propias habilidades todavía limitadas. Al final, acumula tanta tensión que sólo una explosión puede liberarla. A veces la tensión se va acumulando lentamente y la rabieta tardas horas en producirse. Otras veces, explota de forma rápida e inesperada. En cualquier caso, mientras le dura la rabieta, tu hijo está sobrepasado y asustado por los intensos sentimientos que no puede controlar. Ayudarás a tu hijo si permaneces tranquila y no reaccionas, recordándote a ti misma que ésta es solo una fase que pasará y que las rabietas de tu hijo son tan desagradables para él como para ti.

La obstinación puede ser otro reto. Cuando tu hijo empieza a decir, "No, no, no" a los alimentos que le ofreces, a la ropa que le escoges y a las actividades que le sugieres, no está queriendo ser deliberadamente difícil, sino que está tratando de tomar sus propias decisiones en base a lo que siente. Busca formas sencillas de no tener que librar una guerra constante de voluntades. Dale a elegir entre varias opciones siempre que el resultado no sea crítico para su salud y bienestar, como qué quiere ponerse en la tostada o qué pantalones quiere llevar. Déjale claro que algunas cosas, como las conductas peligrosas, no son negociables.

Puedes dejarle también que tome decisiones en las que no tenga nada que perder. Si tiene dos caramelos, "¿Cuál te vas a comer primero?" es una pregunta que el niño puede considerar sin estrés. Tiene los dos. Nadie le va a quitar el que se coma en segundo lugar. Si quiere, puede cambiar de opinión una y otra vez.

¿Por qué es importante la alimentación?

Una alimentación saludable es importante porque proporciona la energía y los nutrientes necesarios para el crecimiento y el desarrollo de tu hijo. A partir de los 12 meses de edad, tu hijo se beneficiará de una dieta variada y saludable cada día a medida que desarrolla sus capacidades cognitivas, lingüísticas y sociales.

Una fórmula láctea infantil de etapa 3, como Enfamil Premium 3, es idónea para niños de 1 a 3 años como parte de una dieta equilibrada y variada. Enfamil Premium 3 contiene una combinación especial de ácido alfa-linolénico (ALA), hierro, calcio, zinc y vitaminas que favorece el desarrollo y el crecimiento normal de tu hijo.

  • El hierro favorece un desarrollo psicomotor normal, así como las funciones cognitivas e inmunológicas
  • El calcio es imprescindible para que los huesos tengan dureza, resistencia y elasticidad
  • El zinc y el ALA* contribuyen a un crecimiento normal

 

*Con una ingesta de 2 g de ácido alfa-linolénico al día.

Advertencia importante: Estas son solo normas orientativas. Ten en cuenta que el desarrollo típico de los niños pequeños es muy variable y que todos ellos alcanzan los hitos del desarrollo en momentos diferentes. Tu pediatra es quien mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación de tu bebé.