Las bacterias del aparato digestivo desempeñan una importante función en la digestión del bebé. Los efectos se pueden apreciar en las heces del bebé.

 

El intestino grueso humano alberga billones de bacterias intestinales, algunas potencialmente patógenas pero en su mayoría benignas. La colonización del intestino humano comienza poco después del nacimiento y continúa durante el primer año de vida; depende de la modalidad del parto y de factores de tipo alimentario, ambiental y relacionados con el hospedador.

Los componentes y propiedades especiales de la leche materna serían responsables de las bacterias intestinales características de los lactantes alimentados al pecho. Entre estos componentes se encuentran hidratos de carbono no digeribles, lo que se conoce como fibra alimentaria, que estimulan el crecimiento de las bacterias intestinales. El bebé obtiene la fibra alimentaria de la leche materna. Los efectos se pueden apreciar en las heces del bebé. Los lactantes alimentados con leche materna tienen por lo general deposiciones blandas.

¿Qué es la fibra alimentaria?

Existen dos tipos de fibra alimentaria: insoluble y soluble. El organismo no es capaz de digerir la fibra alimentaria insoluble, de modo que la elimina por el intestino.

Durante la lactancia natural, el bebé obtiene la fibra alimentaria de la leche materna. También se le puede administrar con una fórmula de continuación a la que se haya añadido fibra dietética.

La lactancia materna proporciona la mejor nutrición para el bebé.

La fórmula de continuación Enfamil Premium 2 contiene una mezcla especial de fibras dietéticas que favorecen la digestión del bebé y la formación de heces blandas.

Advertencia importante: En caso de que la lactancia materna no sea posible, Enfamil Premium 2 es adecuado para bebés mayores de 6 meses como parte de una dieta variada. Antes de cambiar a la alimentación con fórmulas artificiales, consulta al pediatra.