Qué debes saber sobre tu alimentación mientras das el pecho y cómo equilibrar tu dieta y proporcionar una nutrición óptima a tu bebé.

 

Una buena alimentación de la madre equivale a una leche materna de calidad.

La calidad y la cantidad de la leche materna depende de lo sana que sea la alimentación de la madre. Es imprescindible llevar una dieta equilibrada que aporte cantidades suficientes de los nutrientes esenciales, no solo para tu salud y bienestar, sino también para el desarrollo normal del bebé.

Mantén una ingesta calórica sana y adecuada. Las madres que dan el pecho consumen una gran cantidad de energía. Se calcula que, durante los seis primeros meses que siguen al nacimiento del bebé, las madres que alimentan a su hijo exclusivamente al pecho tienen unas necesidades energéticas suplementarias de 500 kcal/día en comparación con el periodo anterior al embarazo. Es imprescindible que obtengas estas calorías extra a través de tu alimentación para producir una leche saludable y favorecer el crecimiento de tu bebé. El bebé obtiene de ti los nutrientes que necesita, por eso es importante que mantengas también tus reservas. Procura planificar y consumir comidas sanas, y no olvides llevarte algún tentempié saludable cuando vayas a estar fuera de casa.

Come frutas y verduras

Debes comer abundantes frutas y verduras, que te aportan vitaminas y minerales, además de la fibra de la dieta. Toma como mínimo cinco porciones diarias de frutas y verduras variadas, que pueden ser frescas, congeladas, enlatadas, deshidratadas o en zumos sin azúcar añadido. Lávalas siempre minuciosamente. Cuece ligeramente las verduras con poca agua, o cómelas crudas pero bien lavadas para beneficiarte de todos los nutrientes que contienen.

Bebe agua

Una hidratación adecuada es fundamental para la producción de leche. Plantéate como meta beber 2,7 litros diarios; las necesidades de la madre aumentan durante la lactancia. El agua es una estupenda opción; otras opciones son la leche o los zumos de frutas sin azúcar añadido. Limita el consumo de bebidas con cafeína, refrescos y bebidas energéticas.

Toma alimentos que contengan DHA (ácidos grasos omega-3)

Cuando llegue el bebé, recibirá el DHA de la leche materna, por lo que conviene que sigas tomando salmón, atún o caballa, o suplementos. La ingesta de DHA (ácidos grasos omega-3) por parte de la madre durante el embarazo y la lactancia favorece el desarrollo normal de los ojos y el cerebro del bebé alimentado al pecho. Las mujeres que dan el pecho necesitan diariamente 200 mg de DHA por encima de la ingesta diaria de ácidos grasos omega-3 recomendada para los adultos (250 mg de DHA y EPA).

Cultiva hábitos saludables

Sigue evitando el consumo de alcohol, tabaco, medicamentos y alimentos que contengan toxinas y pesticidas.

Lleva una dieta equilibrada

Mantén una alimentación equilibrada. Estás viviendo una etapa físicamente exigente para ti. Una dieta equilibrada te proporcionará la energía que necesitas y te ayudará a recuperarte después del embarazo.