La leche entera, los derivados lácteos ricos en grasa y las fórmulas lácteas infantiles para la etapa 3 son una buena fuente de calcio.

 

 

El calcio es imprescindible para que los huesos adquieran la dureza, la resistencia y la elasticidad necesarias. Por esta razón, los productos lácteos son una parte importante de la dieta diversificada del niño.

Iniciación con la leche y los productos lácteos

A partir del año de edad, puedes sustituir la leche materna o las fórmulas de continuación por leche entera de vaca o bebidas lácteas para niños pequeños, o continuar dándole el pecho. Procura dar a tu hijo tres porciones de lácteos al día, ya sea como bebida o en forma de alimentos lácteos como el yogur o el queso, curado o fresco.

Los niños deben tomar leche entera hasta los dos años de edad, porque es posible que la leche con bajo contenido en grasa no les aporte las calorías y vitaminas esenciales que necesitan. A partir de los dos años, se les puede ir introduciendo gradualmente la leche semidesnatada como bebida básica, siempre que su dieta sea variada y equilibrada, y su crecimiento sea el adecuado. No alimentes a tu hijo con leche desnatada o que contenga 1% de grasa, por lo menos hasta que cumpla cinco años. La leche desnatada o con 1% de grasa no contiene suficiente vitamina A; y la leche desnatada tampoco aporta calorías suficientes.

Puedes confiar en la experiencia nutricional de Mead Johnson

Mead Johnson ha desarrollado Enfamil Premium 3, una fórmula láctea infantil de etapa 3 que ayuda a garantizar que los niños de 1 a 3 años que han realizado la transición a los alimentos sólidos tienen cubiertas sus necesidades dietéticas, siempre formando parte de una dieta variada.

Enfamil Premium 3 se recomienda a niños de 1 a 3 años, siempre formando parte de una dieta equilibrada y variada. Contiene una mezcla especial de AAL, hierro, calcio, zinc y vitaminas, necesarios para el desarrollo y el crecimiento normales del niño.

  • El hierro favorece un desarrollo psicomotor normal, así como las funciones cognitivas e inmunológicas
  • El calcio es imprescindible para que los huesos adquieran dureza, resistencia y elasticidad
  • El zinc y el ALA* contribuyen a un crecimiento normal
  • Las vitaminas contribuyen al normal desarrollo y crecimiento del bebé, como las vitaminas D y C para el sistema inmunitario, y las vitaminas B1 y B6 para el funcionamiento normal del sistema nervioso

*Con una ingesta de 2 g de ácido alfa-linolénico al día.