¿Podría tu hijo leer al cumplir un año? ¿Saber matemáticas a los 18 meses? Es cierto que existen multitud de productos y servicios que prometen conseguir que tu bebé sea más inteligente. Al hablar del modo en que los niños aprenden, puede ser difícil separar el ruido de las nueces. He aquí lo que querrás saber.

 

 

 

MITO: Los productos educativos pueden enseñar a tu hijo a leer.

Se afirma que algunos productos para niños pueden enseñarles a leer, incluso con sólo 3 meses de edad. La realidad es que no hay pruebas de que sea así. No se ha demostrado aún que las tarjetas con palabras e imágenes, los DVDs y otros productos para bebés, con indicaciones sobre aprender a leer promuevan la capacidad de leer de los lactantes; la única supuesta "mejoría" observadas la creencia de los padres de que estas herramientas de enseñanza funcionan.

REALIDAD: Leer a tu bebé ayuda a acelerar la adquisición del lenguaje.

Los niños aprenden cómo funciona el lenguaje antes de aprender a hablar. Leer a tu bebé regularmente potencia su capacidad lingüística al exponerle a palabras nuevas. Por ejemplo, nombrar objetos y describir tus acciones durante el curso del día ayuda a aumentar su vocabulario y a que entienda cómo funcionan juntas las palabras, creando así la base del habla. Lee más sobre cómo ayudar al desarrollo del lenguaje de tu bebé.

MITO: Los juegos con tabletas y teléfonos le darán a tu bebé una ventaja en la comprensión de la informática.

Las herramientas digitales pueden hacer más entretenido el aprendizaje en niños algo mayores y de edad preescolar, pero no pueden compararse con el valor para los bebés (y también para los niños más mayores) de que les hables, cantes e interactúes con ellos. Y, además, esas actividades son gratis Recuerda que la mayoría de los expertos desaconsejan que los niños de menos de 2 años pasen tiempo frente a pantallas.

REALIDAD: Las actividades cotidianas pueden apoyar el desarrollo del cerebro y el aprendizaje.

Intenta no descuidar los aspectos básicos. El sueño es la actividad principal del cerebro durante el desarrollo temprano, y tiene un efecto directo en el desarrollo mental y físico. De hecho, a los dos años los niños han pasado más tiempo dormidos que despiertos3 También lo que come tu hijo influye en su desarrollo. El hierro es un nutriente esencial durante la infancia que ayuda tu bebé a crecer y desarrollarse. Los ácidos grasos omega 3 como el ácido docosahexaenoico (DHA) también pueden ayudar a desarrollar la vista y el cerebro; pueden obtenerse de la leche materna o de  algunos productos sustitutivos de la misma, y posteriormente de alimentos como el pescado y los huevos.

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.