La respuesta corta es: ¡es divertido! Pero hay un aprendizaje importante detrás de tus manos o de esa manta. El cucú-tras es un juego sencillo que ayuda al niño a entender que las cosas siguen existiendo aunque no las pueda ver, una etapa importante del desarrollo cognitivo del lactante.

 

 

 

Cuando juegas a esta especie de escondite con un bebé más pequeño, lo disfruta porque siempre se alegra de ver cómo tu cara vuelve a aparecer. ¡Qué agradable sorpresa! Y hasta alrededor de los 7 u 8 meses, es una sorpresa auténtica. Los bebés más pequeños no piensan en cosas que no pueden ver justo delante de ellos. El dicho "ojos que no ven, corazón que no siente" describe perfectamente cómo ven el mundo.

Hacia los 8 meses, tu bebé empieza a entender que las cosas que no pueden ver siguen existiendo. Escondes la cara detrás de una manta y, aunque no pueda verte, el niño sabe que sigues ahí. Este es un gran paso; un signo de que se está desarrollando la memoria. Ya no se muestra preocupado ante tu desaparición, y el juego se vuelve más emocionante.

Entender que las cosas siguen existiendo aunque no pueda verlas influye en tu hijo de muchas formas. Sabrá que uno de sus juguetes favoritos que se ha caído de la cuna está en algún sitio ahí abajo, aunque no pueda verlo, y puede que gimotee pidiéndolo. Y sabe que cuando te vayas de la habitación, seguirás por ahí, en alguna parte.

Consejos para los padres

Cuanto más practique vuestro bebé juegos como el cucú-tras, que combina el desarrollo visual, las destrezas motrices y la interacción social, mejor será para su cerebro en crecimiento.

  • A medida que crezca, intenta esconder en parte un juguete bajo una manta para ver si el bebé va a cogerlo; si lo hace, recompénsale con un gran "cucú-tras" y montones de sonrisas. Los recién nacidos se agobian con facilidad, así que estate atenta a las pistas: si tu bebé gira la cabeza a un lado o se sobresalta al decirle "tras", haz una pausa e inténtalo de nuevo más tarde
  • A medida que se desarrolla, al niño le encantarán los juegos en los que tenga que buscar juguetes escondidos en sitios algo menos obvios, como bajo una de varias cestas o de un revoltijo de mantas. Las cajas de sorpresa se basan en el mismo principio que el cucú-tras. Ahora lo ves, ahora no lo ves

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.