Dar el pecho a tu hijo es una manera de alimentarlo tierna y gratificante, pero es posible que no sea fácil (para ti o para el bebé).

 

 

Tú y tu bebé necesitaréis algo de tiempo y práctica para sentiros cómodos. Aquí encontrarás información y sugerencias para abordar los problemas más frecuentes que surgen con la lactancia materna cómo:

Hinchazón mamaria y obstrucción de los conductos de la leche

Un problema frecuente es tener las mamas hinchadas, con sensación de plenitud. Se puede acumular en las mamas un exceso de producción de leche por diversas razones. Si el bebé no está bien agarrado al pezón, puede tener dificultad para succionar de manera eficaz, y algunas zonas de la mama no se drenarán durante esa toma. Sentirás esas zonas hinchadas y doloridas. Conviene averiguar si es esa la causa, para corregirla en las siguientes tomas. Si no estás segura, solicita consejo. Otras causas frecuentes son el uso de un sujetador demasiado ceñido, un golpe o roce en la mama, y el hecho de saltarse una toma. Es importante poner remedio cuanto antes a una mama dolorida o un conducto obstruido para prevenir una posible mastitis (inflamación de la mama).

Mastitis

La mastitis es una inflamación de la mama que puede llegar a provocar una infección. Los síntomas son parecidos a los de la gripe (cansancio, dolores musculares y fiebre) y pueden ir acompañados de molestias locales como dolor, enrojecimiento, sensibilidad y, especialmente, inflamación.

Recomendaciones:

  • Si sigues con la sensación de tener las mamas llenas después de una toma, o si el bebé no succiona bien, extrae manualmente algo de leche para aliviar la hinchazón
  • Dejar de dar el pecho solo empeoraría los síntomas; es mejor que pidas consejo y apoyo cuanto antes
  • Da de mamar al bebé cuanto te sea posible para reducir la inflamación, o utiliza una bomba de succión
  • Si la situación no mejora en el plazo de 12-24 horas, consulta con el médico, que posiblemente te prescribirá antibióticos que puedas tomar durante la lactancia

Escapes de leche

A veces, la leche materna puede aflorar inesperadamente del pezón.

Recomendaciones:

  • Cuando esto ocurra, presiona suave pero firmemente el pezón con la mano. Este gesto suele dar resultado muy rápidamente. Utiliza discos absorbentes para lactancia dentro del sujetador
  • Grietas del pezón
  • Es normal sentir los pezones doloridos durante los primeros días de la lactancia. Las irritaciones y grietas del pezón también son frecuentes, además de fáciles de tratar

Recomendaciones:

  • Extrae un par de gotas de leche al final de cada toma y extiéndelas con suavidad por la piel
  • Deja que los pezones se sequen antes de volver a vestirte
  • Cambia los discos de lactancia después de cada toma (a ser posible, escoge discos que no lleven un refuerzo de plástico)
  • No utilices jabón, porque deshidrata la piel
  • Usa sujetadores de algodón, que dejan circular el aire
  • Trata las grietas o irritaciones del pezón con una fina capa de vaselina blanca o lanolina purificada. Aplica la pomada sobre la grieta (no en todo el pezón) para favorecer su curación y prevenir la formación de costras
  • No es necesario que dejes de dar el pecho. Si sigues los consejos de los profesionales de la salud, pronto volverás a sentirte cómoda dando el pecho a tu bebé