¿Qué es la alergia a la leche de vaca?

 

 

 

 

 

La alergia a la leche de vaca (ALV) es más frecuente de lo que piensan muchas personas; es la alergia alimentaria más frecuente en niños menores de 3 años y afecta a 1 de cada 14* bebés. Se produce cuando el sistema inmunitario identifica una proteína en la leche de vaca como dañina y desencadena una reacción alérgica. Los síntomas pueden aparecer inmediatamente (en cuestión de minutos) o tardar hasta unos días después de haber consumido un producto lácteo o alimentos que contienen proteínas de leche de vaca.

¿Cuáles son los síntomas?

La alergia a la leche de vaca puede causar una gran diversidad de síntomas. Los signos varían de un bebé a otro, pero pueden incluir los siguientes:

Todo acerca de la alergia a la leche de vaca

 

En casos extremos, la alergia a la leche de vaca puede producir una respuesta alérgica grave o anafilaxia. Los signos de anafilaxia son picor de piel, erupción cutánea, hinchazón de los ojos, los labios y la boca, dificultad para respirar y pérdida de la consciencia. Si sospechas una anafilaxia, llama inmediatamente a una ambulancia.

Consejo: Empieza a llevar un diario de los síntomas de tu bebé tan pronto como sospeches que puede tener una alergia a la leche de vaca, incluso si los síntomas no parecen relacionados; será útil cuando hables con tu médico.

¿Cómo se diagnostica la alergia a la leche de vaca?

Si has observado algunos síntomas que te hacen pensar que tu bebé podría tener alergia a la leche de vaca, es importante que hables con tu médico. Durante la cita, el médico te hará preguntas detalladas sobre los signos y los síntomas que has observado y es posible que le haga una exploración física al bebé. Es posible también que te recomiende hacerle alguna de las pruebas siguientes:

  • Prueba cutánea Se expondrá la piel de tu bebé a una pequeña cantidad de proteínas de la leche. La aparición de un bulto elevado en el lugar en que se ha realizado la prueba indica una alergia
  • Análisis de sangre: Se hace un análisis de sangre para ver la respuesta inmunitaria del bebé a la leche midiendo la cantidad de anticuerpos contra las proteínas de leche de vaca presentes en su sangre
  • Dieta de eliminación: Te pedirán que elimines la leche de la dieta de tu bebé (y de la tuya, si le estás dando el pecho) y que la vuelvas a introducir para ver si eso le produce una reacción
  • Provocación alimentaria: Se le dará a tu bebé con cuidado alimentos que pueden o no contener proteínas de leche de vaca en cantidades crecientes para ver si tiene una reacción alérgica a ellos

Prepárate para la cita

Si tienes cita con tu médico para comentar la posibilidad de una alergia a la leche de vaca, es posible que tengas muchas cosas en tu cabeza. Para ayudarte a preparar la cita, utiliza esta lista de control para asegurarte de que sacas el máximo provecho de tu visita.

  • Lleva un diario del momento en que aparecieron los síntomas y los alimentos que había tomado su hijo ese día
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que toméis tú o tu bebé
  • Entérate de los tipos de preguntas que te pueden hacer y toma notas de tu respuesta. Las preguntas pueden incluir las siguientes:
    • ¿Cuándo reaccionó tu hijo por primera vez a la leche?
    • ¿Puedes describir lo que le sucede?
    • ¿Ocurre esto todas las veces?
    • ¿Con qué rapidez aparecen los síntomas después de que tu hijo haya tomado leche o productos lácteos?
    • ¿Qué grado de intensidad tienen los síntomas?
    • ¿Hay algo que alivie o empeore los síntomas?
    • ¿Le han diagnosticado a algún otro miembro de tu familia alergia a la leche de vaca?
  • Escribe cualquier pregunta que quieras hacerle a tu médico, como las siguientes:
    • ¿Crees que esto es alergia a la leche de vaca o intolerancia a la lactosa?
    • ¿Le harán alguna prueba?
    • ¿Se puede superar una alergia a la leche de vaca?
    • ¿Existe algún tratamiento dietético?
    • ¿Tendré que eliminar la leche y los productos lácteos de la dieta de mi hijo? ¿Y de mi dieta?

Comprueba si hay algo que tengas que hacer antes de tu cita - por ejemplo, es posible que tu bebé tenga que dejar de tomar algunos medicamentos antes de que le hagan pruebas de alergia. 

Tratamiento dietético de la alergia a la leche de vaca

Si le diagnostican a tu bebé alergia a la leche de vaca, el médico te aconsejará los cambios que puedes tener que hacer en la dieta. Algunos de esos cambios pueden consistir en la retirada de alimentos que contengan leche de vaca o proteínas de leche de vaca de la dieta de tu bebé y también de la tuya si le estás amamantando. Tu médico o nutricionista pueden ayudarte a planificar unas comidas equilibradas para obtener de otras fuentes los nutrientes presentes en la leche de vaca. Tu hijo y tú podríais tener que tomar también suplementos para tener la seguridad de que recibís el aporte suficiente de calcio, vitamina D y riboflavina.

Si estás dando biberón a tu bebé o a punto de dejar de darle el pecho, es posible que el médico te prescriba una fórmula especial para tu bebé.

Los cuidados que precisa un bebé con alergia a la leche de vaca pueden ser estresantes a veces, pero recuerda que no estás sola. Trata de hablar con otros padres o con personas que tengan alergias similares; a menudo son una fuente estupenda de consejos y apoyo. Pregunta a tu médico si existen grupos de apoyo en tu localidad y contacta con ellos. 

¿Cuándo dejará de tener mi hijo alergia a la leche de vaca?

Lo bueno es que tu hijo puede dejar de tener alergia a la leche de vaca; en la mayoría de los casos desaparecerá antes de que haya cumplido los 5 años de edad. Tu hijo debería ser evaluado por su médico cada 6-12 meses para ver si le ha desaparecido la alergia.

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.