La OMS recomienda que los lactantes se alimenten exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses de vida.

 

Los bebés alimentados únicamente leche materna tendrán el mejor inicio posible para su crecimiento, desarrollo y salud.

Después de ese período, puedes empezar a considerar la transición al biberón o el uso del biberón para complementar la lactancia materna. Es posible que tu bebé tarde un tiempo en acostumbrarse al cambio de un método de alimentación al otro. El pezón humano y la tetina artificial son diferentes por su olor y su tacto y se necesita un tipo de succión ligeramente diferente. Y, sobre todo, es algo totalmente diferente a lo que tu bebé está acostumbrado desde que nació.

Si estás pensado en dejar la lactancia materna después de los seis primeros meses, sigue estos consejos que te ayudarán a que el proceso sea más fácil. 

Escoge un momento en el que tu bebé esté receptivo

Trata de introducir el biberón en un momento en el que tu bebé esté contento y relajado, no cuando tenga hambre. Puede que sea mejor que no empieces a darle biberón en la primera o la última toma del día, porque los bebés suelen estar más apegados a estas tomas.

Encuentra los materiales adecuados

Existen multitud de biberones y tetinas diferentes. Puede que necesites experimentar un poco antes de encontrar los que funcionen bien para tu bebé. No hay una forma "buena" o "mejor" para la tetina. Asegúrate de que el orificio no sea demasiado grande, porque entonces el bebé tragará la leche demasiado rápido y le sentará mal.

Inténtalo con un mensajero diferente

Tu bebé ha llegado a asociar tu persona y tú presencia con la lactancia materna, así que prueba a que le dé el biberón otra persona que no tenga tu olor (o el de la leche materna): tu pareja, la abuela o una cuidadora.

Deja que lo pruebe poco a poco

Frota la tetina contra los labios de tu bebé. Introduce la tetina en la boca del bebé cuando éste abra la boca en señal de que está preparado para comer.

No le fuerces

Puede que tu bebé necesite algo de tiempo para acostumbrarse al biberón, así que persevera y no le obligues a terminar el biberón.

Observa a tu bebé

No metas prisa a tu bebé cuando esté tomando el biberón y déjale que haga una pausa y vuelva a empezar si quiere hacerlo, como hacías cuando le dabas el pecho. Observa la presencia de signos de saciedad (como girar la cara), porque ya no podrás saber si está saciado por la sensación de tu pecho.

Siente el amor

La lactancia materna y la lactancia con fórmula infantil se parecen en que ambas te ofrecen la oportunidad de establecer un vínculo con tu bebé. Alimenta a tu bebé igual que lo hacías cuando le dabas el pecho, manteniendo contacto frecuente con su piel y sus ojos y con grandes dosis de cariño.

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.