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Cómo escoger leche para un bebé recién nacido

Cómo escoger leche para un bebé recién nacido

Aunque preparemos su llegada con tiempo, cuando nace el bebé suelen surgir situaciones imprevistas. De esta manera, aparecen una serie de dudas que no se nos ocurrieron antes. Las más frecuentes están relacionadas con la alimentación de nuestro pequeño, sobre todo cuando debemos elegir la leche para la etapa 1 del bebé recién nacido.

Si acabas de tener un bebé y quieres saber más sobre su alimentación, en este artículo te contamos cuál es la mejor leche para el bebé recién nacido y por qué es la mejor.

¿Pensando en elegir la leche de tu bebé recién nacido?

A la hora de elegir la leche para la etapa 1 del bebé recién nacido, debemos hacerlo pensando en lo mejor para él. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida. Solo a partir de este momento podemos comenzar a introducir una alimentación complementaria, como otros líquidos o alimentos semisólidos.[1]

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando esta no es posible la leche en fórmula se puede utilizar como sustituto. En ese caso, te recomendamos que acudas a tu pediatra para que te pueda ayudar.

¿Cuál es la mejor leche para el bebé recién nacido?

Como ya hemos indicado, la mejor leche es la leche materna. Este tipo de alimentación cubre todas sus necesidades nutricionales, favoreciendo un crecimiento y un desarrollo adecuados. De hecho, la OMS recomienda intentar prolongar la lactancia materna hasta los dos años de vida o incluso más, siempre que se complemente con otros alimentos desde los 6 meses.[1]

¿Por qué la leche materna es la mejor?

La leche materna presenta numerosos beneficios, tanto para el bebé como para la madre. [2] y [3]

  • En primer lugar, debemos destacar que la composición de la leche materna varía a lo largo del periodo de lactancia, incluso a lo largo de una misma toma, adecuándose a las necesidades del bebé en cada momento. Debido a ello, satisface todas sus necesidades nutricionales, favoreciendo su crecimiento y desarrollo.
  • La leche materna estimula el sistema inmunitario del bebé, reduciendo el riesgo de infecciones y alergias.
  • También ayuda a prevenir enfermedades crónicas del adulto, como la diabetes, la hipertensión o la obesidad.
  • Asimismo, la digestión de la leche materna es más fácil y rápida que en el caso de las leches de fórmula.
  • En cuanto a la madre, la lactancia materna ayuda en la recuperación del útero después del parto y disminuye el riesgo de ciertas patologías, como las fracturas posmenopáusicas y el cáncer de ovarios o de mama.
  • Además, debido al contacto íntimo entre la madre y el bebé, promueve y refuerza el vínculo maternofilial que se forma entre ambos.

¿Y si tengo problemas dando el pecho?

La mayor parte de las dificultades que aparecen a la hora de dar el pecho se deben a una mala postura al amamantar. Si la postura o la técnica para dar de mamar son inadecuadas, puede aparecer dolor en el pecho e, incluso, grietas en los pezones. Además, el bebé se muestra intranquilo, pudiendo llegar a rechazar la leche o, incluso, a regurgitarla.

Por este motivo, si tienes problemas para dar el pecho, debes asegurarte de que tu postura es adecuada. Para ello, ambos debéis estar lo más tranquilos y cómodos que podáis. El bebé no debe tener el cuello doblado ni estirado del todo. Coloca su cabeza cerca del pezón, el pezón ha de estar a la altura del labio superior del bebé y, cuando abra la boca, se debe acercar el niño al pecho y no el pecho al niño. También es muy importante que te asegures de que su boca abarca la mayor parte de la areola y no solo el pezón.

Finalmente, aunque la mejor postura para amamantar depende de cada mamá, de su bebé y de las circunstancias, existen una serie de posturas recomendadas y consejos generales que pueden ayudarte a dar de mamar. Puedes saber más en este otro artículo sobre Cómo dar el pecho: consejos y posturas.

Qué hacer si no puedo dar el pecho

Si no eres capaz de amamantar, no debes preocuparte. Muchas mamás tienen problemas a la hora de dar el pecho, sobre todo las madres primerizas que no tienen una experiencia previa. 

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando esta no es posible la leche en fórmula se puede utilizar como sustituto. En ese caso, te recomendamos que acudas a tu pediatra para que te pueda ayudar.

Si te duele el pezón, el bebé rechaza la leche o tienes cualquier otra dificultad a la hora de dar el pecho, te recomendamos que acudas al pediatra o a algún experto en lactancia. Estos profesionales reciben muchos casos similares al tuyo, así que podrán aconsejarte y encontrar la mejor solución para vuestro caso.

 

Aviso importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo.

Fuentes:

  1. Kramer MS, Kakuma R. (OMS) (2012). Optimal duration of exclusive breastfeeding. Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 8. Art. No.: CD003517. DOI: 10.1002/14651858.CD003517.pub2.
  1. A.E.P. (2013). Guía Práctica para padres. Asociación Española de Pediatría. Disponible en aeped.es.
  2. Olza, I., & Marín, M. (2014). Neurobiología del vínculo maternofilial: aplicaciones para la lactancia materna y/o artificial. AEPap ed. Curso de Actualización Pediatría. Madrid: Exlibiris Ediciones, 29-39.

 

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