Los bebés pasan mucho tiempo tumbados boca arriba cuando duermen, por lo que es importante que cuando estén despiertos pasen un rato jugando boca abajo bajo tu supervisión. Puedes poner a tu bebé boca abajo desde que nace. Al principio no le gustará que le tumbes boca abajo y no lo aguantará mucho tiempo. Esto es perfectamente normal y puede cambiar de una semana para otra con el desarrollo del bebé. ¡Así que sigue intentándolo!

 

Un rato boca abajo y su conexión con las destrezas motoras

El cuerpo en crecimiento de un bebé necesita retorcerse y moverse. El tiempo pasado boca abajo estimula el desarrollo motor y mejora el control del cuello y la cabeza. Cuando tu bebé está tumbado boca abajo, tiene que mirar hacia arriba, hacia la izquierda y hacia la derecha para ver personas y objetos. Mover la cabeza de un lado para otro, además de fortalecerle el cuello, los brazos y los hombros, le ayuda a redondear las zonas planas en el cráneo. Más adelante, estos músculos le permitirán apoyarse sobre los brazos, rodar, sentarse y gatear, lo que le dará un visión muy diferente del mundo.

Un rato boca abajo y su conexión con el desarrollo cognitivo

¿Sabías que el tiempo que un bebé pasa tumbado boca abajo puede ser beneficioso para su desarrollo sensorial, así como sus destrezas motoras? Los músculos oculares se fortalecen cuando tu pequeño mira a su alrededor tumbado boca abajo, con lo que mejoran destrezas visuales como seguir objetos con la mirada y se favorecen importantes conexiones cerebrales.

Cómo hacerlo

Es fácil. Simplemente coloca a tu bebé sobre su estómago durante unos minutos, varias veces al día, para que pueda explorar el mundo e interaccionar contigo. Favorece el contacto visual bajándote a la altura del bebé. Puedes enrollar una manta y colocarla debajo del pecho del bebé para sostenerle.

Ponle boca abajo durante un tiempo corto y con frecuencia; ¡recuerda que 10 veces durante 6 minutos al día es 1 hora!

Consejos para tumbar al bebé boca abajo

Pon a tu bebé boca abajo un rato todos los días. El tiempo que el bebé pase boca abajo debe ser siempre bajo tu vigilancia y lo mejor es que lo hagas cuando el bebé esté despierto y atento.

  • Desde el nacimiento: coloca a tu bebé tumbado sobre tu pecho de manera que su cara quede frente a la tuya. El contacto visual y corporal le tranquilizará y es una manera reconfortante de iniciar el rato que le tendrás boca abajo
  • Desde el nacimiento: coloca al bebé boca abajo para jugar. De esta forma le ayudarás a fortalecer la parte superior del cuerpo y empezará a levantar la cabeza
  • Desde el nacimiento: enrolla una toalla pequeña y colócala debajo del pecho de tu bebé para que le resulte más fácil levantar la cabeza. Coloca un espejo o un juguete brillante delante del bebé para animarle a mirar hacia arriba
  • Desde el nacimiento: sujeta al bebé sobre tu hombre izquierdo o derecho o sobre tu pecho y mirando hacia ti. ¡Eso le animará a levantar la cabeza y a mirar a su alrededor!
  • Desde el nacimiento: coloca a tu bebé boca abajo cruzado en tu regazo cuando le cojas o quieras que expulse aire. Pon un mano sobre el culete del bebé para ayudarle a calmarse
  • A partir de los dos meses: puedes poner juguetes de colores brillantes delante de tu bebé y animarle a que los agarre. Empezará a apoyarse él solo sobre los brazos y a levantar el torso
  • A partir de los tres meses o cuando pueda levantar la cabeza: juega con tu bebé a cosas como tumbarle sobre tus piernas dobladas y después subir y bajar las piernas. No hagas esto justo después de que haya comido
  • A partir de los cuatro meses: a medida que tu bebé adquiera fuerza, empezará a soportar más peso en sus brazos y a apoyarse en ellos hasta estirarlos del todo. Utiliza juguetes que le animen a estirarse hacia delante y hacia los lados. De esta forma le enseñarás a cambiar el peso de su cuerpo de un lado a otro, lo cual es necesario para gatear.

Fíjate en cuánto tiempo puede estar tu bebé tumbado cómodamente boca abajo y trata de prolongarlo un minuto cada 3 o 4 días.

 

ADVERTENCIA IMPORTANTE: La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé. Los productos de Mead Johnson deben utilizarse bajo supervisión médica.