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Desarrollo del bebé en el primer mes de vida

Desarrollo del bebé en el primer mes de vida
Controlar el desarrollo del bebé en el primer mes de vida es un proceso clave y sumamente importante para que el pequeño progrese adecuadamente. Además, la llegada del bebé a casa es un momento muy emocionante para los padres, ya que por fin pueden disfrutar del nuevo miembro de la familia en casa, donde se sienten más cómodos y relajados.

Desde que nace, tu bebé va logrando una serie de hitos físicos y mentales que son el resultado del crecimiento y el desarrollo de su cerebro. Pero debes saber que el primer mes de vida del bebé es un momento delicado que debe ser lo más tranquilo posible para no someter al pequeño a ningún estrés. A lo largo de estas primeras semanas, el niño pasará la mayor parte del tiempo durmiendo (de 12 a 20 horas al día), comiendo (cada 2-4 horas), llorando para comunicarse o debido al cólico del lactante y haciendo movimientos reflejos involuntarios en respuesta a estímulos.

Si quieres saber qué debes esperar de tu pequeño durante las primeras semanas de vida y cómo aliviar el cólico del bebé, sigue leyendo. En Enfamil te explicamos todo lo que debes saber sobre el desarrollo del bebé en el primer mes de vida.

Reflejos del bebé durante el primer mes

Durante el primer mes de vida, el bebé se dedica a ejercitar sus reflejos, motivo por el cual puede agarrar o tirar del dedo de los padres. A lo largo de estas primeras semanas, es necesario el contacto constante con el bebé; agarra a tu hijo y hazle mimos para que sienta tu calidez. Es posible, además, que el bebé se queje y llore debido al cólico del lactante, una condición muy común entre los recién nacidos. Estos son algunos de los reflejos que se desarrollan en el bebé durante el primer mes:

  • Reflejo de búsqueda: si tocas o rozas la mejilla de tu bebé con el dedo, el pezón o la tetina, el pequeño girará la cabeza hacia esa dirección y abrirá la boca para “engancharse”. Este reflejo ayuda al bebé a encontrar el pecho o el biberón con facilidad y así empezar a alimentarse.
  • Reflejo de succión: cuando algo toque sus labios o su paladar, el bebé empezará a succionar. De esta forma, se estimula la deglución y el bebé logra calmarse. Los bebés tienen, junto con el reflejo de engancharse al pecho y succionar, el reflejo de llevarse la mano a la boca, por lo que es normal que se chupen los dedos o las manos.
  • Reflejo de sobresalto: durante el embarazo, ya experimentaste sus primeros movimientos reflejos de sobresalto con sus patadas en el útero. Estos movimientos repentinos y bruscos, así como el llanto como respuesta a ruidos fuertes o movimientos rápidos, desaparecen en 5 o 6 meses.
  • Reflejo de marcha: si sostienes a tu bebé con la planta de uno de sus pies apoyada en una superficie firme, el pequeño tenderá a dar un paso con el otro pie. Este reflejo suele desaparecer al segundo mes.
  • Reflejo de prensión: coloca un dedo en la palma de una de las manos de tu bebé o en la planta de una de sus pies. A continuación, verás que el pequeño lo agarrará con fuerza. No te sorprendas si el movimiento no es delicado, la fuerza de un recién nacido puede ser sorprendente.

¿Sabes por qué son importantes los movimientos reflejos? Estos movimientos ayudan a determinar que la actividad cerebral y neurológica del pequeño es normal. Los movimientos reflejos pueden durar varias semanas o incluso meses.

El sueño del bebé durante el primer mes

Durante los primeros meses de vida del recién nacido se van regulando sus ritmos de sueño, de modo que es fundamental, sobre todo durante las primas semanas, que respetes esos ritmos de sueño y que seas paciente.

Te en cuenta que durante los primeros meses de vida, el pequeño se tiene que adaptar a un nuevo entorno visual y sonoro, por lo que es normal que duerma mucho y se sienta un poco intranquilo. Dormir es, para los recién nacidos, una función primordial que no solo les ayuda a descansar, sino también a acabar de desarrollarse físicamente. Como hemos visto anteriormente, los recién nacidos suelen dormir de 12 a 20 horas diarias.

Como madre o padre, debes crear un entorno adecuado, tranquilo y relajado para que el pequeño descanse tanto como sea posible y no se sienta estresado. Cógelo y mímalo si se muestra intranquilo para que se calme y se sienta seguro. No olvides que los primeros meses son difíciles tanto para los padres como para el bebé, así que aprovecha el descanso de tu hijo para dormir tú también, ya que debes descansar y recuperar fuerzas.

Alimentación de tu bebé recién nacido

Durante esta etapa, la lactancia materna es el mejor alimento para el bebé. Cuando alimentes a tu bebé durante las primeras semanas de vida, es importante que le mimes y le hagas sentirse cuidado y protegido, ya que así relacionará el momento de alimentarse con una sensación placentera.

Como bien sabrás, una buena alimentación es clave para ayudar a tu bebé a lograr hitos fundamentales en su desarrollo. Los nutrientes esenciales que aporta una dieta equilibrada favorecen el crecimiento y el desarrollo de tu bebé y son especialmente importantes en las primeras etapas de la vida. Si le estás dando el pecho, recuerda que la calidad y la cantidad de la leche dependerán de que tu ingesta de alimentos sea la más adecuada, motivo por el cual es esencial que sigas una dieta equilibrada que contenga cantidades suficientes de nutrientes. En nuestro artículo La nutrición de las madres que dan pecho, te explicamos lo que debes saber para alimentarte adecuadamente.

Ten en cuenta que el pediatra es quien mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación adecuada para tu bebé, de modo que, ante cualquier duda o problema, no dudes en pedir hora con este especialista.

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